¿Qué debes hacer?
Controlar la inflamación
- La principal medida es consultar a tu médico.
- Cómo puedes colaborar en el control de la inflamación:
Aunque el asma es una enfermedad crónica no tiene por qué ser un trastorno que disminuya la calidad de vida de quien lo padece, siempre y cuando se controle la inflamación de la enfermedad, es decir, se tomen las medidas de seguridad y se cumpla el tratamiento tal y como te haya explicado el médico.
PAUTAS PARA UN CONTROL EFICAZ DE LA INFLAMACIÓN:
- Evitar los desencadenantes (cuando son conocidos) de las crisis de asma.
- Tomar la medicación prescrita por tu médico para prevenir la aparición de síntomas de forma correcta.
- Reconocer y tratar los síntomas en cuanto aparezcan.
- Llevar un "diario del asma", es decir, un control de la evolución de los síntomas para poder informar al médico del día a día de tu enfermedad.
Si se cumplen estos cuatro puntos que acabamos de citar, aparte de los que indique tu médico:
- El paciente podría participar en actividades deportivas.
- Se podrían reducir las visitas a los servicios de Urgencia hospitalarios.
- Se podría reducir en gran medida el absentismo laboral y se podría mantener la actividad diaria.
- El control de la enfermedad podría ser mayor.

¿CUÁNDO CONVIENE VISITAR AL MÉDICO?
Aunque puede variar, en general:
- Una persona asmática podría visitar al médico una o dos veces al año, según la gravedad de la enfermedad. Esta frecuencia puede aumentarse o disminuirse en caso de que el médico lo considere oportuno según su situación particular. También debe acudir cuando empeoren sus síntomas asmáticos.
Cuando vaya al médico ten en cuenta que:
- Es muy práctico llevar por escrito un diario en el que se refleje cuándo y cómo han sido las crisis desde la última vez que fuiste a la consulta.
- Es muy importante que detalles al médico todos los síntomas que has tenido, con qué frecuencia y si le han limitado en tu actividad habitual.



